Un informe reciente ha revelado que en la actualidad las personas no están durmiendo bien.

La mayoría de la población, en Reino Unido, sólo tiene entre cinco y siete horas de sueño. Un tercio de los encuestados afirmaron haber padecido insomnio por más de cinco años y mencionaron que el estrés era la razón principal.

Los médicos recomiendan que es necesario descansar al menos 8 horas por día; cosa que se ha hecho cada vez más difícil si se toma en cuenta la dependencia a la tecnología y el estrés del trabajo. Sin embargo, la pregunta más importante sobre este tema es ¿cómo afecta la falta de sueño nuestro cuerpo?

1. Más ansiedad.

Cualquier persona que no duerma bien puede sentir cómo sus niveles de cortisol aumentan. Esta hormona es la principal responsable de los síntomas del estrés. En este sentido, la presión arterial y la frecuencia cardíaca suben; lo que resulta en una constante sensación de nerviosismo y ansiedad.

2. Somnolencia durante la tarde.

Debido a los ritmos circadianos del cuerpo, es normal experimentar una caída de energía por la tarde, lo que hace que te sientas somnoliento. Por ello, cualquier persona que no duerma bien en la noche es probable que se encuentre sin energía durante el transcurso del día.

3. Es más difícil descansar.

La relación entre el insomnio y la ansiedad está bien establecida. En este sentido, cuando se carece de sueño, el organismo está en estado de alerta. Al quedar atrapado en las presiones y demandas de la vida moderna, el ritmo cardíaco y los niveles de adrenalina aumentan y el cuerpo no se relaja lo suficiente para poder dormir adecuadamente durante el día.

4. Empiezas a enfadarte sin razón.

El cerebro es el órgano que más se ve afectado por la falta de sueño. Investigaciones indican que las personas que no duermen se sienten más enojadas o frustradas de lo normal y propensas a estados de ánimo negativos. Algunos científicos atribuyen esto al aumento de la actividad en la amígdala, la parte del cerebro responsable del procesamiento de las emociones. Un estudio indicó que, después de someter a varios pacientes a una semana sin un buen descanso, presentaron una interrupción en la conexión entre la amígdala y la corteza prefrontal media.

5. Aparición de ojeras.

Las ojeras son una consecuencia muy evidente. Esto se debe a que la falta sueño hace que el cuerpo entre en modo de lucha en el que extrae oxígeno a los órganos vitales, en lugar de la piel. Esto causa que la sangre sea más oscura y desoxigenada y se hace más visible debajo de la piel de los ojos que es más delgada.

5. Se acelera el envejecimiento.

Muchos dicen que el sueño es el mejor tratamiento de belleza por alguna razón. La falta de sueño tiene un impacto perjudicial en la piel. Cuando se duerme, las hormonas de crecimiento estimulan la reparación celular y tisular. Por ello, el no dormir hace que nuestra cara luzca demacrada, ya que al cuerpo se le está negando la oportunidad de repararse a sí mismo. Igualmente, el insomnio también puede resultar en una pobre formación de colágeno, acelerando el envejecimiento.

 

En definitiva, el dormir bien es una necesidad fisiológica tan importante como el mantenernos bien hidratados y comer adecuadamente. No la descuides y dale a tu cuerpo el descanso que merece.