Este fruto está formado por numerosas vesículas rellenas de una pulpa muy jugosa de color rosado o rojizo.

La granada es una fruta protegida por una piel dura, que esconde en el interior gran cantidad de semillas cubiertas de una pulpa carnosa y jugosa, que constituye un bocado saludable gracias a su alto contenido en antioxidantes.

El zumo de granada se puede comprar durante todo el año, y tanto la pulpa como el zumo de la granada contienen nutrientes que ejercen un efecto beneficioso sobre el corazón, el cáncer y la longevidad. La granada no posee grasas saturadas ni colesterol, y son ricas en vitaminas C y K, y en fibra dietética, que beneficia el sistema digestivo; aunque hay que señalar que el único inconveniente es que, debido al contenido de fructosa natural, contiene 53 gramos de carbohidratos por porción y 234 calorías.

Beneficios para el corazón

Consumir la fruta de la granada o su zumo es capaz de reducir los niveles de colesterol, debido a la combinación única de polifenoles que parecen disminuir el colesterol LDL o colesterol malo en la sangre, que puede beneficiar al corazón.

 

Beneficios Para la Artritis

El extracto de granada puede prevenir la aparición de la osteoartritis. porque es capaz de inhibir las enzimas que descomponen el cartílago, lo que reduce drásticamente el volumen de inflamatorios liberados por los tejidos.

 

Beneficios Para la Piel

La granada tomada en extracto puede proteger la piel contra los efectos dañinos de la luz ultravioleta, los rayos UVA y UVB; además es capaz de promover la regeneración de la dermis y de la epidermis.

Otros Beneficios

El consumo de granadas también ofrece beneficios en enfermedades como la diabetes, Alzheimer y lucha por combatir la placa dental entre otros.

 

Cómo comer las semillas de granada

Existen diferentes opciones útiles a la hora de comer granada, como forma de disfrutar de los distintos beneficios que aportan las semillas de la granada. Las más útiles e interesantes son las que siguen a continuación:Consumidas frescas y enteras: basta con lavar la granada, partirla por la mitad y golpear la parte de la cáscara con ayuda de una cuchara para despegar poco a poco las semillas. Luego basta con añadirlas a un cuenco o bol y comerlas con una cuchara.Zumo de semillas de granada: siguiendo los mismos pasos que hemos seguido anteriormente para extraer las semillas, luego debemos añadirlas al vaso de licuadora y licuarlas un poco, pero no demasiado ya que si apretamos mucho las semillas el jugo tendrá un sabor un poco ácido y desagradable. De ser así podemos endulzarla con miel, azúcar moreno de caña integral o estevia.

Las granadas no sólo previenen enfermedades del corazón, sino que son capaces de revertir la aterosclerosis; tan sólo 60 ml.de jugo de granada al día durante un año, hace disminuir las lesiones ateroscleróticas en un 35 % el tamaño, y aumentan un 130 % la actividad antioxidante total en sangre.